Un inodoro que sigue corriendo después de descargar puede desperdiciar cientos de galones de agua al día, y lo notarás en la factura. Casi siempre se trata de una de dos piezas baratas dentro del tanque: el sapo (la tapa de goma del fondo) o la válvula de llenado.
Qué hay dentro del tanque
- Sapo (flapper): la tapa de goma que sella el agua en el fondo. Con el tiempo se endurece, se deforma o acumula sarro y deja de sellar.
- Válvula de llenado: la pieza que vuelve a llenar el tanque y se cierra cuando sube el flotador.
- Cadena: conecta la manija con el sapo. Si está muy tensa, no deja que el sapo cierre; si está muy floja, no lo levanta bien.
- Tubo de rebose: el tubo central. Si el agua llega hasta arriba y se desborda hacia él, la válvula de llenado no está cerrando.
Cómo diagnosticarlo
- Quita la tapa del tanque con cuidado.
- Mira si el agua se sale por el tubo de rebose. Si es así, el flotador está muy alto o la válvula de llenado falla.
- Si el nivel está bien pero el inodoro “se llena solo” cada cierto tiempo, el sapo no sella. Echa colorante de comida en el tanque: si el color pasa a la taza sin descargar, es el sapo.
- Revisa que la cadena tenga un poco de holgura (aproximadamente un eslabón flojo).
Arreglos sencillos
- Ajusta la cadena para que no quede ni tensa ni enredada.
- Baja un poco el flotador para que la válvula cierre antes de llegar al rebose.
- Limpia el borde donde asienta el sapo, o reemplaza el sapo por uno nuevo del mismo tipo.
Cuándo llamar a un plomero
Si cambiaste las piezas y sigue corriendo, si hay agua en el piso alrededor de la base o si el tanque gotea por fuera, la fuga puede estar en las conexiones o en el sello de la taza. Es un buen momento para pedir ayuda con equipos de baño e instalaciones. Pide una cotización sin compromiso y evita que el desperdicio siga creciendo.




